🖼️ Museos

Museo archeologico di Taormina

📍 Taormina, Sicilia · 123/100

El museo está dentro de la Badia Vecchia, el torreón del siglo XIV que formaba parte de las defensas de la muralla de Taormina y que después se adornó con almenas gibelinas, ventanas geminadas de hechuras distintas y esas franjas de taracea polícroma — piedra clara alternada con piedra de lava — que reaparecen en el cercano Palazzo Duchi di Santo Stefano. El nombre viene de una abadía que habría tenido aquí su sede. Recuperado el edificio, dentro se instaló el Museo arqueológico de Taormina, que expone los materiales de las excavaciones realizadas en la ciudad entre 1984 y 1998 por la Superintendencia de Mesina: cosas salidas de debajo de las casas y las calles del centro, no de un yacimiento lejano.

Qué ver

Tres salas, un recorrido corto y denso. La pieza más rara es la estatua de una sacerdotisa de Isis del siglo II d.C., prueba del culto de Isis y Osiris en Taormina; al lado hay esculturas tardohelenísticas y cerámicas que arrancan en el siglo IV a.C.

Luego llega la parte romana: los vasos recuperados en las cisternas de época imperial, los vidrios finos de uso diario, las urnas de alabastro y los cinerarios de vidrio de las necrópolis, un sarcófago de mármol con Psique y figuras dionisíacas. En medio de todo esto está el edificio: las ventanas geminadas encuadran el mar y las salas conservan las proporciones estrechas de la torre.

La visita

La Badia Vecchia está en via Circonvallazione 30, la calle alta que corre por encima del Corso Umberto; desde el Teatro Antiguo son cinco minutos a pie. La entrada no se paga. Los horarios cambian con la temporada — por lo general de martes a sábado, de 9:00 a 20:00 — y conviene comprobarlos antes de subir, porque el museo depende del parque arqueológico de Naxos y Taormina y sigue su calendario. Bastan treinta minutos, cuarenta si uno se para a leer las cartelas; las salas están en varios niveles y se sube a pie.

El consejo de la redacción

Lo ponemos antes del Teatro Antiguo, no después: vistas las urnas, los vidrios y la sacerdotisa, el teatro deja de ser una postal y pasa a ser la pieza más visible de una ciudad que sigue devolviendo material bajo sus propias casas. Y antes de entrar cruzamos la calle: solo desde ahí, a la distancia justa, la taracea de la fachada se lee por lo que es, un dibujo trazado con dos colores de piedra.

Explorar Taormina

Todo el municipio: guía, lugares, sabores y eventos.