La tradición atribuye la primera fundación de la abadía de San Martino delle Scale al papa Gregorio I, en 573 o 581. Situado entre el monte Cuccio y el monte Caputo, en la aldea de colina de Monreale, este conjunto monumental benedictino fue destruido por los sarracenos hacia 820 y refundado en 1347 por iniciativa del arzobispo Emanuele Spinola, que confió su dirección al primer abad, Angelo Sinisio. Con los siglos la estructura ganó en riqueza y prestigio, hasta recibir la visita de Wolfgang Goethe en 1787.
Qué ver
El edificio actual nace de la reconstrucción iniciada en 1564 y terminada en 1595, con la consagración solemne de 1602 presidida por el arzobispo Diego Haëdo. Fuera destaca la fachada del dormitorio nuevo, proyectada en 1775 por Giuseppe Venanzio Marvuglia: un frente imponente de unos 137 metros, repartido en tres órdenes y vuelto hacia Palermo. En el Patio de los Mármoles está la fuente de Giovanni Biagio Amico, arquitecto al que se deben también la estructura de la biblioteca, la decoración del altar mayor y el revestimiento de mármol del coro. El escultor Ignazio Marabitti firmó en cambio la fuente del Oreto y el relieve de san Martín a caballo.
El interior de la iglesia abacial, decorado con estucos en 1602, presenta planta de cruz latina con cúpula y diez capillas menores a lo largo de las naves. Conserva un ciclo pictórico importante: el primer tramo de la nave derecha acoge el lienzo de Guglielmo Borremans con san Plácido y santa Escolástica; más adelante aparecen la Dolorosa de Paolo De Matteis, cuadros de Gaspare Vazzano (llamado lo Zoppo di Gangi) dedicados a los Santos Apóstoles y a san Nicolás de Bari, y una pintura con san Domingo de Silos obra de Jusepe de Ribera. En la nave izquierda se admiran la Predicación del Bautista atribuida a Filippo Paladini (1608) y la Santa Rosalía pintada por Paolo De Matteis en 1727. En los pilares del crucero están las estatuas de san Benito, san Gregorio Magno, san Plácido y san Mauro. En el presbiterio sobresalen el órgano de Raffaele la Valle de 1594 y el coro de madera de 68 sitiales realizado hacia 1597 por el taller de Ferraro y Vitagliante, completado un siglo después con los paneles del éxtasis de san Benito y santa Escolástica.
La visita
Tras las confiscaciones de 1866, la comunidad monástica benedictina volvió a instalarse en el conjunto a lo largo del siglo XX. Desde 1946 funcionan el internado de alumnos, la biblioteca histórica renovada, un taller especializado en la restauración del libro antiguo y una tienda de productos típicos del monasterio. Desde mayo de 2022 el edificio acoge la grabación del programa de televisión culinario Le ricette del convento.
El consejo de la redacción
Dentro, en el muro de la entrada, mira la pila de agua bendita de la izquierda: lleva una inscripción de mármol de 1602 que recuerda la consagración solemne del templo y es uno de los tres testimonios significativos del Renacimiento siciliano presentes en la abadía.
