El origen del santuario de Maria Santissima del Rosario di Tagliavia se remonta al hallazgo casual, por parte de los hermanos ganaderos Lo Jacono, de una losa de pizarra pintada enterrada entre las piedras del feudo Strasatto. La imagen, inspirada en el famoso lienzo palermitano de Antoon van Dyck, muestra a la Virgen entregando el Rosario a santo Domingo y al Niño Jesús ofreciendo una corona de espinas a santa Catalina de Siena. En el término de Monreale, a lo largo del antiguo trazado de la Magna Via Francigena entre Marineo y Corleone, el lugar se convirtió en meta de peregrinación tras el afloramiento de un manantial considerado milagroso. En 1811 también el rey Fernando I de Borbón, llegado desde el cercano pabellón de caza de la Ficuzza, bebió de la fuente para curar un mal de rodilla y donó a los ermitaños tierras, leña y una renta anual.
Qué ver
El edificio actual, proyectado para ampliar la iglesita de comienzos del siglo XIX e inaugurado el 1 de mayo de 1845, día de la Ascensión, presenta una fachada de sillares de arenisca dividida en dos órdenes y flanqueada por dos campanarios gemelos con cupulines decorados, unidos por un murete con cruz de hierro forjado. Una escalinata de tramos isósceles lleva a la portada, coronada por un gran ventanal y un tímpano triangular con un altorrelieve de mármol.
El interior se desarrolla en una sola nave, con coro alto en la entrada sostenido por dos columnas y tres arcos. En las paredes laterales hay pinturas del siglo XIX costeadas por devotos locales: a la derecha la Entrega de las llaves a san Pedro y los santos Pablo y Antonio ermitaños; a la izquierda el Bautismo en el Jordán, la Natividad con los Magos y un Crucifijo entre estucos realizado gracias a Francesco Nacchetti, además de un púlpito de madera. En el presbiterio, cerrado por una balaustrada, la cúpula muestra los estucos del palermitano Giovanni Battista Noto; en los muros laterales dos frescos representan el Hallazgo de la pintura y la Construcción del templo. Sobre el altar mayor de mármoles policromos, una elaborada hornacina con columna guarda la pintura original sobre pizarra de la Virgen del Rosario.
La visita
El santuario está en la carretera provincial 42, entre Piana degli Albanesi y Corleone. La fiesta principal cae el día de la Ascensión, ocasión en la que se renueva la devoción popular ligada al icono de pizarra. Por la cercanía con la Eparquía de Piana degli Albanesi, en el templo se han celebrado a veces liturgias en rito bizantino. La iglesita original levantada por los primeros ermitaños sirve hoy de capilla para la oración de invierno.
El consejo de la redacción
Antes de entrar en la nave, vale la pena mirar con atención el altorrelieve de mármol insertado en el tímpano de la fachada y los recios contrafuertes exteriores que sostienen los alzados laterales del edificio.
