El patrono de Salaparuta es san José, festejado el 19 de marzo.
En 1537 la baronía y tierra de Sala fueron donadas por el sin hijos Gerbino Paruta a su hermana Fiammetta, que se casó con Giuseppe Alliata, barón de Villafranca: el feudo y el castillo pasaron entonces a su hijo Francesco Alliata, primer príncipe de Villafranca, que en 1625 obtuvo del rey de España Felipe IV el título de duque de Salaparuta. Situado en una colina a 385 metros sobre el nivel del mar, en el valle del río Belice, el núcleo histórico fue golpeado en la noche del 14 al 15 de enero de 1968 por el violento terremoto del Belice, que destruyó la ciudad: hoy solo quedan las ruinas que atestiguan la vida del pueblo antes de esa fecha, entre ellas la antigua iglesia madre de Santa Caterina Vergine e Martire, edificada entre 1610 y 1762, de la que queda la parte baja de los muros perimetrales con las bases de los pilares de las naves, y el antiguo convento de los capuchinos del siglo XVIII, hoy en parte restaurado.