Los primeros documentos que atestiguan la existencia de la iglesia de la Madonna Bianca, conocida también como Santa Maria Nuova di Ancarano o Santa Maria dell'Annunziata, se remontan a 1361. El edificio rupestre se levantó cerca de Sant'Angelo di Ancarano, junto al camino que va de Norcia a Preci por el valle Campiana, tras el abandono del cercano poblado de Castelfranco, destruido probablemente por el terremoto de 1328.
Qué ver
En el exterior, la fachada conserva un pórtico de cinco arcadas añadido en 1522 siguiendo el modelo de la catedral de Spoleto y marcado con el escudo lateranense. La portada tardogótica en piedra blanca, obra de maestros lombardos, muestra columnillas ligeras y leones estilóforos; a su izquierda se abre una hornacina del taller de los Sparapane con frescos de la Virgen entronizada y santos. El costado derecho va acompañado por un pórtico de seis arcadas con pavimento de losas de piedra local y por la torre campanario de un solo vano. El interior, de dos naves, guarda en la nave derecha un ciclo de frescos de 1476 firmado por Antonio Sparapane con historias de la Virgen y una franja inferior de exvotos devocionales, entre ellos san Amico con el lobo atado de una correa. En el presbiterio, la capilla derecha encierra el altorrelieve en mármol blanco de 1488 atribuido a Francesco di Simone Ferrucci, discípulo de Verrocchio, guardado en un tabernáculo de madera de 1511 firmado por Marinangelus. La capilla de la izquierda, en cambio, acoge un Crucifijo de madera atribuido a Benedetto da Maiano, colocado en un nicho decorado en 1513 por el taller de los Seneca de Piedivalle.
La visita
Por los graves daños sufridos durante el terremoto del 30 de octubre de 2016, el edificio fue sometido a trabajos de consolidación a comienzos de 2017. Las obras principales —el relieve de mármol de la Madonna Bianca, el Crucifijo de madera con sus tabernáculos y la campana— se retiraron y se trasladaron a depósitos protegidos para garantizar su conservación.
El consejo de la redacción
Cuando mires los exvotos pintados del registro inferior de la nave derecha, busca la figura de san Amico: al protector de los leñadores lo reconoces por un detalle iconográfico, el lobo que lleva atado de una correa.
