Qué ver
Antes de la destrucción de 2016, la iglesia mostraba una arquitectura románica en piedra, de planta rectangular y dos naves reunidas bajo una única fachada simétrica. El frente exterior se distinguía por un pórtico sostenido por una columna central, dos rosetones en la parte alta y dos portadas esculpidas: la de la izquierda decorada con el cordero místico y la de la derecha, más ornamentada, con la fecha grabada de 1491. En la parte trasera se alzaba el campanario, iniciado en el siglo XV por artesanos locales y concluido hacia 1538 por maestros lombardos. En el interior, la nave izquierda conservaba una logia con iconostasio y un ciclo de frescos realizado por artistas como Giovanni y Antonio Sparapane, Nicola d'Ulisse y Domenico di Jacopo. La nave derecha estaba pavimentada con las «schiazze» de 1528, losas calizas locales en las que se había grabado el dibujo preparatorio de una torre campanario que nunca llegó a construirse.
La visita
Tras el derrumbe sufrido durante los terremotos del 26 y del 30 de octubre de 2016, el solar de la iglesia, reducido a escombros, no es accesible. De las ruinas se rescataron un crucifijo de madera y fragmentos pictóricos arrancados. La pila bautismal por inmersión, obtenida de un antiguo altar romano, se había trasladado ya en los años setenta a la casa parroquial.
El consejo de la redacción
Si observas el lugar desde una distancia segura, en la aldea de Campi, todavía puedes distinguir la base de piedra escuadrada del campanario y los tramos de los muros perimetrales que sobrevivieron al seísmo.
