En lo alto de la colina de Campi Vecchio, a unos 711 metros de altitud, la iglesia de Santa Maria delle Grazie —llamada también de la Madonna della Neve— había quedado como la única construcción superviviente de la parte alta del castillo, testigo de una edificación en su día mucho más densa. El terremoto del 26 de octubre de 2016 la destruyó por completo.
Su historia lleva consigo un curioso intercambio de nombres: en la Edad Media, el castillo de arriba se llamaba Campi Nuovo y el caserío del valle Campi Vecchio; en época moderna, cuando el pueblo creció hacia el valle y la parte alta se despobló, las denominaciones se invirtieron. La iglesia era una de las ocho que en otro tiempo se hallaban dentro del castillo, junto con dos conventos —el de las ursulinas y el de los franciscanos menores— desde hacía tiempo en ruinas.
Qué ver
Del edificio quedan las imágenes y el recuerdo. Era una construcción pequeña y sencilla: cubierta a dos aguas, fachada con una única portada y, a la derecha, una espadaña de dos vanos. En el dintel estaba grabada la fecha de 1630, aunque se cree que la fundación era anterior. El interior, de nave única, contaba con tres altares: en el mayor, un lienzo con la Virgen y el Niño; las pinturas de San Cayetano y San Carlos que adornaban los altares laterales habían sido robadas hacía tiempo, un capítulo más de la larga serie de saqueos que con los años había despojado a la iglesia casi del todo.
La visita
A Campi se llega por la carretera de la Valcastoriana, sobre el antiguo enlace entre Norcia y Visso. La subida a lo alto de Campi Vecchio, donde se alzaba la iglesia, depende del estado del terreno y de las obras posteriores al seísmo. El valor de la visita está hoy en el lugar mismo: desde aquí arriba se lee con claridad el esquema castillo-caserío que durante siglos ordenó el asentamiento, con el llano de abajo donde se levantaba la antigua Civitas Campli, sabina, después romana y por último medieval.
El consejo de la redacción
Aquí la misa se celebraba una vez al año, el 2 de julio, fiesta de la Madonna delle Grazie: una fecha que cuenta hasta qué punto esta iglesia era ya más recuerdo que parroquia, y que sigue siendo el día con más sentido para pasar por Campi. Combina la parada con la iglesia de Sant'Andrea, un poco más abajo: juntas cuentan qué era este castillo de ladera antes de 2016 y qué deberá devolver la reconstrucción.
