La catedral de Santa Maria Assunta es la iglesia madre de Chioggia y de su diócesis, y es monumento nacional. Cuando en 1110 la sede episcopal se trasladó aquí desde Malamocco, se usó como catedral una iglesia románica construida hacia 1090 al sur de la ciudad, cerca de la puerta de Santa Maria. La noche de Navidad de 1623 un incendio la destruyó: entre lo poco que se salvó estaban las reliquias de los patronos, los santos Félix y Fortunato.
Qué ver
La iglesia actual se empezó al año siguiente con proyecto de Baldassare Longhena, que invirtió la orientación de la medieval para abrir la entrada principal a la calle mayor de la ciudad. El exterior es sencillo, de ladrillo visto: en las hornacinas de la fachada están las estatuas de Félix y Fortunato, traídas del santuario de la Madonna della Navicella, y sobre el portal hay un león de San Marcos de la segunda mitad del siglo XV. El campanario románico, de 56 metros, se empezó en 1347 sobre los cimientos de una torre derrumbada ese mismo año; el reloj se colocó en 1686. En el costado izquierdo, junto al canal del Perottolo, el paseo del obispado llamado «Sagraeto», que antes era un cementerio, es hoy un jardín con esculturas de varias épocas.
El interior es de cruz latina con tres naves, de 33 metros de ancho, 66 de largo y 30 de alto. Entre los seis altares laterales hay uno con un retablo de Palma el Joven, procedente de la iglesia de San Michele de Brondolo. El altar mayor es de Alessandro Tremignon; la sillería de madera de finales del siglo XVI viene de una abadía de Este y se colocó aquí en 1691. Junto a un pilar de la nave central se alza el púlpito de 1677, de Bartolomeo Cavalieri y Domenico Negri, con dos atlantes y relieves de mármol de Carrara; el baldaquino de cobre dorado se añadió en 1682. La sacristía guarda cuatro grandes lienzos del siglo XVI, también de la Navicella, entre ellos obras de Andrea Vicentino y Benedetto Caliari.
La visita
La catedral tiene la entrada en el corso del Popolo, la calle principal del casco antiguo. En 1988 se hundió la bóveda izquierda del crucero, por suerte con la iglesia cerrada, y la restauración terminó en 1992. Conviene comprobar con la parroquia los horarios de apertura y de culto.
El consejo de la redacción
En el primer pilar a la izquierda de la nave central busquen la lápida en forma de paño dedicada al joven naturalista Giuseppe Olivi: el texto es de Melchiorre Cesarotti, y según las fuentes Leopardi tomó de su elogio fúnebre el «umbral de la juventud» de su poema A Silvia.








