El mito de fundación de Tarento empieza aquí. El tramo de mar que hoy es Marina di Leporano fue el último recorrido en el 706 antes de Cristo por la flota de Falanto, que desembarcó en la bahía hoy llamada de Saturo y fundó Taras, primera y única colonia espartana de la Italia meridional. En Punta Perone, entre la playa de Porto Pirrone y la de Saturo, el parque arqueológico reúne testimonios que van del siglo dieciséis antes de Cristo a la Segunda Guerra Mundial: los restos de una villa romana del siglo tercero, la torre de Saturo del siglo dieciséis, un acueducto romano y otro renacentista. El nombre del pueblo, en cambio, es incierto: algunos lo hacen venir de un leprarium romano, un vivar de liebres, y de hecho en el escudo hay una liebre rampante. Leporano dependió mucho tiempo de Pulsano y obtuvo la autonomía en 1820, aunque mantuvo el alcalde en común todavía varios años.
Por aquí pasa también una frontera de lengua. Leporano es el punto más meridional de toda Apulia en el que se oye el schwa: las vocales finales no acentuadas se apagan en un sonido indistinto o caen del todo, mientras que en Pulsano, que empieza justo después, rigen condiciones enteramente salentinas y las -u e -i finales se mantienen. Giovan Battista Mancarella, que hizo una encuesta en 1967, anotó que la población hablaba normalmente el dialecto y se distinguía de los pueblos vecinos por un marcado acento tarentino, y que el habla de Leporano, aun siendo parecida a la de Pulsano, tendía a apagar las finales y a alargar mucho las tónicas. Es probable que en origen se hablara salentino como en Pulsano, y que haya sido el último siglo el que ha tirado del pueblo hacia Tarento: un tirón que crece entre los jóvenes, que van a Tarento por la escuela y por el trabajo, y en Gandoli, el borde norte del municipio, que ya forma una única área urbana con la ciudad.