El patrón de Oliveto Lucano es san Cipriano, festejado del 10 al 12 de agosto. En su fiesta religiosa se inserta, como en otros pueblos del interior de Basilicata, la fiesta del Maggio ('a fèstë d'u mašcë), antiguo rito arbóreo de origen pagano: el Maggio es el tronco de un roble, talado el primer domingo de agosto, deshojado y arrastrado al pueblo el 10 de agosto, día del inicio de la fiesta patronal, al son de gaitas y acordeones. Ese mismo día, en los bosques circundantes, se corta una copa de acebo y se transporta a hombros al pueblo entre cantos y bailes. El Maggio, el esposo, y la Cima, la esposa, entran al pueblo al anochecer, y el 12 de agosto, día de la procesión de san Cipriano, la Cima se injerta en el Maggio: juntos, ambos se erigen en la plaza del pueblo.
La iglesia madre, dedicada a María Santísima de las Gracias, se alza en lo alto del pueblo en estilo románico de tres naves y conserva en su interior tres altares en láminas de bronce y un cuadro que representa a la Inmaculada. Desde 1150 el feudo de Oliveto Lucano pasó de familia en familia, hasta el último barón, Gerolamo de Lerma, investido en 1715; en 1735 el caserío contaba con unos doscientos habitantes.