La biografía de esta iglesia es una lista de terremotos. Un seísmo la dañó a finales del siglo diecisiete, otro le dejó grietas en la fachada pocos años después, el de 1857 la puso seriamente de rodillas y el de Irpinia de 1980 obligó a cerrarla al culto. Cada vez se reparó, y cada vez hicieron falta décadas.
Qué ver
Se construyó a mediados del siglo dieciséis sobre los restos del palacio feudal de los Brancaccio, y los sótanos del palacio se readaptaron como sepulcros subterráneos: las bodegas del señor se convirtieron en las tumbas del pueblo. Las obras se pararon casi enseguida por falta de fondos y se retomaron y concluyeron una docena de años después.
En el siglo dieciocho la iglesia recibió la sacristía y se le cambió la advocación a Santa Maria Assunta. Tras el terremoto de mediados del diecinueve la reparación empezó solo veintidós años más tarde y supuso la demolición y la reconstrucción de toda la nave; luego vinieron la restauración de las capillas laterales y, en el siglo veinte, los bancos nuevos.
La visita
La iglesia es la parroquial de San Mauro Forte, provincia de Matera, en el val Basento; reabrió al culto a finales de los años ochenta tras las obras posteriores al terremoto, y hoy abre para los oficios. Media hora.
El consejo de la redacción
La nave en la que está es más joven que lo que la rodea: se echó abajo y se rehízo tras el seísmo del siglo diecinueve, mientras que fachada y capillas son más viejas. Busque los puntos donde lo nuevo encuentra lo viejo, en los encuentros de los muros laterales. En una iglesia del sur las juntas son la cronología de los terremotos.
