Hasta 1603 en Barile se celebraba únicamente en rito griego. Aquel año Placido della Marra, obispo de Rapolla y Venosa, mandó al pueblo también un sacerdote de rito latino para que los oficios pudieran celebrarse en ambos ritos, y dos años después fueron las familias de rito latino las que pagaron la restauración del edificio. La iglesia ya venía de lejos: en 1325 aparece entre las pertenencias de los obispos de Rapolla, mientras que de su fundación no se sabe nada. En 1621 los fieles la hicieron reparar de nuevo y le regalaron un icono de la patrona; en 1658 se levantó el campanario. En 1769 Ferdinando De Vicariis, obispo de Melfi y Rapolla, al encontrarla en mal estado ordenó rehacerla: las obras arrancaron con casi treinta años de retraso y terminaron en 1804. Duró poco. El terremoto de 1851 derribó la parroquial y solo respetó dos piezas, el altar mayor y la balaustrada. La reconstrucción, retomada en 1860 según el proyecto de Giuseppe Piacentini, se cerró con la consagración del 27 de octubre de 1883.
Qué ver
La fachada escalonada mira al sureste y está dividida en dos cuerpos por una cornisa. Abajo, la portada adintelada se sitúa entre dos hornacinas con estatuas y cuatro pilastras sostienen dos frontoncillos; arriba, entre dos pilastras laterales, se abre una ventana semicircular bajo el frontón triangular. El campanario adosado a la iglesia tiene base cuadrada, un vano de arco simple en cada lado del cuerpo de campanas y un tejado a cuatro aguas.
Dentro, la planta es de cruz griega: una sola nave a la que asoman los brazos del crucero y las capillas laterales, abiertas con arcos de medio punto. Las pilastras rematan en capiteles que sostienen un entablamento moldurado y volado, y de ahí arranca la bóveda; al fondo el presbiterio está elevado unos escalones, delimitado por balaustradas y cerrado por un ábside semicircular. La pieza de mayor valor es una tabla con la Virgen con el Niño, del siglo XV.
La visita
Es la parroquial de Barile, en la diócesis de Melfi-Rapolla-Venosa y en la zona pastoral de Rionero in Vulture: se entra en los horarios de los oficios, no en los de un museo. La última restauración empezó en 2010 y afectó sobre todo al interior, instalación eléctrica y calefacción incluidas, con la adecuación a las normas posconciliares; la iglesia volvió al culto en la primavera de 2013. Nada más entrar, leed la planta antes que los detalles: desde la puerta se abarcan de una vez los dos brazos del crucero y el presbiterio elevado.
El consejo de la redacción
Id por la mañana. La fachada está orientada al sureste, así que es en las primeras horas cuando la luz entra de lado en las dos hornacinas y despega los frontoncillos del revoco. Buscad después la tabla de la Virgen con el Niño: tiene cuatro siglos más que la iglesia que la guarda y ya estaba allí cuando en esta parroquia se celebraba todavía solo en griego.
