Calvello tiene dos centros de gravedad desde hace casi mil años: arriba el castillo, laico y feudal, y abajo, en el llano, el conjunto de Santa Maria de Plano. El primer documento que nombra el pueblo es de 1089, cuando Normanno, undécimo conde de Marsico, donó al abad de Santo Stefano de Marsico Nuovo dos iglesias del lugar; el priorato de Santa Maria de Plano nació hacia mediados del siglo XII, fundado por los benedictinos de ese mismo Marsico Nuovo, del que dependía, y la iglesia aparece atestiguada por primera vez en 1145. El convento con el claustro llegó mucho después: lo levantaron los franciscanos a finales del siglo XVI, con toda probabilidad sobre los restos de una construcción anterior.
Qué ver
La iglesia es de planta basilical, con tres naves separadas por pilares de sección cuadrada. Fuera cuentan sobre todo las dos portadas románicas, una en la fachada principal y otra en el costado norte: los capiteles y el planteamiento arquitectónico remiten a la portada de la iglesia de San Michele en Marsico Nuovo, atribuida al cantero y arquitecto Melchiorre da Montalbano, es decir, a la casa madre de la que dependía el priorato.
Dentro, la pieza que hay que buscar es la estatua de madera dorada de la Virgen con el Niño. En el claustro, en cambio, mandan los frescos de los siglos XVII y XVIII: no se quedan en las paredes, siguen por las bóvedas, y hay que levantar la cabeza.
La visita
El conjunto está por debajo del casco urbano, en el extremo opuesto al castillo, y conviene empezar por fuera: las dos portadas se parecen sin ser iguales, y compararlas antes de entrar es la mejor manera de darse cuenta. La iglesia se recorre deprisa; el claustro pide calma.
El consejo de la redacción
Llevaos el nombre de Plano, porque lo volveréis a encontrar más arriba. De la antigua copia de la estatua bizantina de la Madonna de Plano solo quedan los fragmentos recogidos tras el terremoto de 1857 y recompuestos por un artista napolitano: forman la efigie que se venera en el santuario del Monte Saraceno, a 1320 metros sobre el pueblo, adonde la llevan en procesión el segundo domingo de mayo.
