El Museo della civiltà rurale no procede de un legado ni de una excavación: los objetos y las fotografías que guarda los reunió en el propio pueblo la asociación ACLI de Vaglio Basilicata, y juntos cuentan la historia del municipio a través de las cosas que el municipio usó. Se instaló cerca de una de las dos puertas que daban acceso al antiguo caserío, justo donde termina el núcleo viejo y empieza el campo del que habla el museo.
Qué ver
El material es el de una comunidad campesina del Apenino lucano: objetos de uso diario e imágenes, buscados en las casas del pueblo y no comprados en otro sitio. Lo que les da peso es el contexto en el que están. En 1881 Vaglio tenía más del doble de habitantes que hoy; en 1931 la cuenta había bajado ya mucho, en parte por la emigración a las Américas, y en 1971 la caída no se había detenido. Las fotografías colgadas son las caras del pueblo lleno, y los objetos son lo que dejaron atrás los que se marcharon.
Fíjense también en dónde están. El nombre latino de Vaglio, Balium, remite a una fortificación de murallas, torres y puertas colocadas en los puntos estratégicos: dos de esas puertas se distinguen todavía en los extremos opuestos del antiguo caserío, y el museo está junto a una de ellas.
La visita
El museo está dentro del casco antiguo y se llega a pie; la colección la mantiene una asociación local, así que conviene confirmar la apertura en el Ayuntamiento antes de subir. No hay que confundirlo con el otro museo de Vaglio, el Museo delle antiche genti di Lucania, que está en el pinar, fuera del pueblo, y trata de algo muy distinto: el poblado lucano de Serra di Vaglio y el santuario de Rossano.
El consejo de la redacción
Al salir, recorran el antiguo caserío de una puerta a la otra: ocupan los dos extremos opuestos, el paseo dura pocos minutos y es la medida exacta del pueblo que acaban de ver en las fotografías. Si tienen tiempo, suban después al pinar: en el Museo delle antiche genti di Lucania se conserva el retrato atribuido a Leonardo da Vinci reaparecido en 2008, mientras que casi todos los hallazgos de las excavaciones están en el Museo archeologico nazionale della Basilicata, en Potenza.
