El patrono de Portici es san Ciro, celebrado cada año el 31 de enero, día de su memoria litúrgica, y de nuevo el primer domingo de mayo, cuando se celebra la solemne procesión por las calles de la ciudad: la manifestación parte de la basílica de Santa Maria della Natività e San Ciro, iglesia principal de la ciudad a él dedicada junto con la Virgen.
Portici es conocida también por su Palacio Real, cuyo parque es hoy un destino de visita muy frecuentado, y por haber sido escenario, con motivo de la entrada triunfal de una pareja real en Nápoles el 2 de julio de un año sin precisar, de fiestas y diversiones organizadas en su honor por los cortesanos, entre ellas un espectáculo insólito propuesto por un rico noble napolitano de la familia Cangiano. La ciudad alberga además el Museo Nacional Ferroviario de Pietrarsa, que recuerda los orígenes de la primera línea ferroviaria de Italia, la Nápoles-Portici, y un pequeño santuario conocido como la «pequeña Lourdes» de Portici.