El parque regional de los Castelli Romani es el área protegida de los montes Albanos, en la provincia de Roma. Lo creó la Región del Lacio en 1984 para proteger las características naturales y culturales de los pueblos que ocupan el antiguo Volcán Lacial, desde Albano Laziale y Ariccia hasta Frascati, Nemi, Rocca di Papa y Velletri; Pomezia se incluyó para salvaguardar los restos de los antiguos alcornocales al pie de las colinas. El término de Nemi queda entero dentro del parque.
Qué ver
Forman parte del parque el lago Albano y el lago de Nemi, el yacimiento arqueológico de Túsculo y las villas tusculanas. Una parte importante del territorio está cubierta de castañares, sometidos a controles que impiden las talas indiscriminadas.
La fauna ha aumentado desde la creación del parque. En los viejos árboles huecos anida el cárabo, y los frecuentan el pito real y el pico picapinos; en el bosque espeso encuentran refugio el tejón, la marta y el puercoespín; en los claros viven la liebre y el erizo. Entre los depredadores están el zorro, el busardo ratonero, el halcón peregrino y, en los últimos años, el lobo, que ha vuelto por sí solo a esta zona.
La visita
El parque no tiene barreras, horarios ni entradas: se extiende por unas quince mil hectáreas, y las únicas limitaciones afectan a las propiedades privadas y a las áreas arqueológicas. El parque organiza un programa estacional de visitas guiadas, a pie, en bicicleta y a caballo: conviene comprobar fechas e inscripciones en la web oficial.
El consejo de la redacción
El lago Albano, al que muchos llaman impropiamente lago de Castel Gandolfo, es aquel bajo cuyas aguas se encontró el «villaggio delle macine», un poblado sobre palafitos de la Edad del Bronce: los hallazgos se exponen en el museo municipal de Albano Laziale.

