El patrón de Poli es san Eustaquio, festejado el 20 de septiembre.
La leyenda cuenta que el episodio de la aparición del ciervo, con la cruz luminosa y la imagen de Cristo entre los cuernos, tuvo lugar en el Monte Guadagnolo: en su recuerdo, se erigió una capilla dedicada al santo en la cima del monte.