Treinta metros de brecha para cerrar once siglos
Al amanecer del 20 de septiembre de 1870, la artillería italiana abrió fuego contra las murallas de Roma; hacia las 9.35, junto a Porta Pia, se abrió una brecha de unos treinta metros y el 12º batallón de bersaglieri fue el primero en entrar en la ciudad. En pocas horas terminó el Estado Pontificio, en pie desde el año 756: más de once siglos de poder temporal de los papas, cerrados con 32 soldados italianos y 15 pontificios muertos. Pío IX se declaró prisionero y se encerró en el Vaticano sin reconocer al nuevo reino; pocos meses después, el 3 de febrero de 1871, Roma se convirtió oficialmente en capital de Italia.
