El campanario es lo primero que se nota: pequeño, con inserciones de ladrillo en la fábrica y una cúpula rebajada cubierta de tejas de cerámica, es decir, del material que en Albisola se trabaja desde hace siglos. La iglesia de la Madonna del Carmine se levantó hacia finales del siglo XVIII en Luceto, una de las aldeas de Albisola Superiore, en la via della Chiappa. Es una iglesia de pueblo, hecha para quienes vivían allí, y nunca pretendió ser otra cosa.
Qué ver
El interior es de una sencillez declarada: una sola nave, bóveda de arista, muros sin decoración. No hay ciclo de frescos que buscar ni colección de cuadros que recorrer: se ve la arquitectura tal como es, y eso la hace mucho más legible que tantas iglesias llenas de mobiliario.
La única pieza realmente destacable es una talla de madera de la Virgen, de los primeros años del siglo XIX. Fuera, el campanario da más: las inserciones de ladrillo dan ritmo al muro y la cúpula rebajada, con sus tejas cerámicas, es una firma del lugar. El edificio fue restaurado hace pocos años.
La visita
Luceto queda fuera del centro de Albisola Superiore y a la iglesia se llega por la via della Chiappa. No tiene horarios de museo: como todas las iglesias de aldea, abre sobre todo para los oficios, y fuera de esos ratos es fácil encontrarla cerrada. Para ver el interior conviene preguntar antes en la parroquia; la visita, en todo caso, es corta.
El consejo de la redacción
Aconsejamos mirarla desde fuera antes que desde dentro, dando la vuelta hasta que el campanario se recorte contra el cielo: las tejas de cerámica recogen la luz de otro modo que el ladrillo y el revoco, y es el único punto en el que esta iglesia dice de dónde viene. Después, si el portón está abierto, diez minutos bastan para la talla de la Virgen.
