El nombre es diplomático antes que devoto: la concordia del título es la que se quiso restablecer entre los vecinos de Albissola Marina, repartidos en dos barrios y dos parroquias rivales, San Benedetto y Sant'Antonio Abate. La tradición local cuenta que en enero de 1585 los cabezas de familia más influyentes, junto con el obispo de Savona Giovanni Battista Centurione, decidieron levantar un único edificio nuevo que los mantuviera unidos. El terreno salió de la venta hecha por una vecina, Lucrezia Conradi; la primera piedra se colocó el 14 de abril de 1590, poco después de iniciarse las obras de la catedral de la Assunta en Savona. En las vidrieras laterales siguen apareciendo Antonio y Benito, en recuerdo de las dos iglesias sustituidas.
Qué ver
La planta es basilical: tres naves separadas por pilares a los que se adosan dos órdenes de pilastras sobre las que apoyan cuatro arcos rebajados. El presbiterio termina en un coro semicircular tan ancho como la nave central y aloja dos capillas con bóveda de cañón; otras dos, con altares laterales, se abren en los muros longitudinales. La fachada barroca actual no es la del siglo XVI: es la rehecha tras los daños del terremoto de 1887, proyectada por el ingeniero romano Giuseppe Coradeschi y ejecutada con mármoles de las canteras de Rapolano Terme, en tierras de Siena.
En el ábside está la Virgen de la Concordia en mármol, obra del escultor genovés Giacomo Antonio Ponsonelli, tallada en 1690-91. Entre las pinturas hay dos retablos de Giovanni Andrea Ansaldo, un Cristo crucificado entre los santos Bartolomé, Judas Tadeo y Longinos pintado en 1610 por un Giovanni Carlone jovencísimo, frescos de Paolo Gerolamo Brusco y una Natividad de 1576 compuesta con plaquetas de cerámica policromada por Girolamo Urbinate y Agostino Salomone. La pieza más curiosa es la imagen procesional del genovés Pasquale Navone: tiene un brazo intercambiable y, según cuál se monte, representa a la Virgen de la Concordia o, con el Niño, a la Virgen del Rosario. Sobre el coro alto de madera, a los pies del templo, se encuentra el órgano construido en 1769 por el genovés Filippo Pittaluga y reformado en 1875 por el savonés Angelo Dessiglioli según el gusto de su época: dos teclados de 58 notas, pedalero de 15 y 32 registros.
La visita
La iglesia da a la plaza que lleva su nombre, en el centro de Albissola Marina, a poca distancia del mar; al lado se levanta el oratorio de San Giuseppe. Es la parroquia del pueblo, en la vicaría de Albisola-Varazze de la diócesis de Savona-Noli, y por tanto abre para los cultos: los horarios de misa son los más fiables. Si quieren mirar con calma las capillas laterales y el coro alto, conviene venir fuera de las celebraciones.
El consejo de la redacción
Aconsejamos empezar por las vidrieras: Antonio a un lado y Benito al otro recuerdan las dos parroquias que este edificio debía sustituir, y sin ese dato queda solo una buena iglesia barroca de costa. Busquen después la imagen de Navone e imagínenla en procesión con un brazo o con el otro: una solución de taller, práctica y algo desconcertante, que dice mucho sobre cómo se trabajaba. Y si coinciden con una función con el órgano sonando, quédense: el instrumento del siglo XVIII se agradece más al oído que a la vista.
