Tiene dos nombres y merece los dos: Santa Maria del Soccorso por la advocación, Santa Maria della Rotonda por la forma. Es una iglesia pequeña de planta central, levantada en 1520 junto al camino que sube de Villanova d'Albenga hacia Garlenda, y el dato que mejor la describe es una medida: el diámetro interior alcanza 10,40 metros.
Qué ver
La planta central es el motivo para detenerse. A comienzos del siglo XVI el círculo pertenecía más a los dibujos de los arquitectos que a las iglesias de campo; aquí, en cambio, el espacio gira en torno a un único punto, sin el empuje hacia el altar que ordena casi todas las parroquiales de la zona.
Al lado se levanta un campanario achaparrado rematado por una aguja. Junto al volumen redondo forma una pareja desequilibrada y por eso mismo memorable: es la silueta con la que el edificio se anuncia desde la carretera.
La visita
Queda fuera del pueblo amurallado, en la carretera provincial de Garlenda, y no es una parroquia con horarios fijos: contad con verla solo por fuera. La vuelta exterior basta para leer su geometría, porque de un edificio redondo se entiende casi todo caminando a su alrededor.
El consejo de la redacción
Aconsejamos llegar a pie o en bicicleta desde Villanova en lugar de en coche: la carretera corre llana entre los campos de la llanura, el trayecto es corto y el edificio aparece de golpe, sin aviso. Quien tenga poco tiempo puede unirlo al casco antiguo, a pocos minutos, donde se conservan la muralla con sus diez torres, las dos puertas y el pozo medieval.
