El Teatro Sociale de Canicattì se realizó entre 1889 y 1908 según proyecto del arquitecto Ernesto Basile, en el lugar donde se alzaba el convento de los carmelitas, derribado tras la supresión de las órdenes religiosas de 1866. Hicieron falta tres intentos: en 1874 el ingeniero Francesco Tabasso había presentado al Ayuntamiento un proyecto que no gustó, y en 1883 tampoco salió adelante el del ingeniero Dionisio Sciascia, autor de los teatros de Agrigento y Racalmuto. El de Basile, presentado en 1889, gustó enseguida.
Qué ver
Basile dibujó un edificio inspirado en los elementos más característicos del estilo Liberty. En la fachada se reconocen los paneles en los que las ventanas parecen recortadas, los almohadillados de esquina de los cuerpos retranqueados y los pilares, con lesenas dóricas y pilastras corintias, que delimitan las tres verjas de hierro forjado de la entrada y, en la planta superior, el triple vano acristalado del amplio balcón. En lo alto corre un almenado, con cipos rematados por esferas que se alzan desde los pilares.
La sala es rectangular. La estudiosa Antonella Mazzamuto, en el libro «Teatri di Sicilia», señala que Basile retomó esta forma cuando proyectó en Palermo el Kursaal Biondo, hoy Teatro Nazionale. Los interiores originales, palcos incluidos, se destruyeron al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando el teatro se transformó en sala de cine.
La visita
Abandonado a finales de los años cincuenta, el teatro se restauró después de cuarenta y cinco años y reabrió el 20 de diciembre de 2009. Conviene comprobar con el Ayuntamiento la programación y la posibilidad de visitarlo.
El consejo de la redacción
En 1927 el teatro acogió a Luigi Pirandello con su compañía, que representó aquí «Sei personaggi in cerca d'autore». El escritor había nacido en Agrigento, capital de la provincia a la que pertenece Canicattì.




