Antes de que en el siglo XIII se levantara la catedral de San Giuliano, esta era la iglesia madre de Caltagirone: los calatinos la siguen llamando «la Matrice», en siciliano «a Matrìci». Se alza en la parte más antigua de la ciudad, en lo alto de la escalinata de Santa Maria del Monte, a unos 700 metros sobre el nivel del mar: una de las iglesias más altas y más antiguas de Caltagirone, hoy basílica menor de la diócesis.
Qué ver
La fachada tardobarroca en piedra tallada nació de la reconstrucción posterior al terremoto del Val di Noto de 1693: las obras ya estaban terminadas en 1739, cuando el derrumbe del campanario destruyó parte del edificio y obligó a un nuevo proyecto, encargado al arquitecto catanés Francesco Battaglia. El interior sigue una planta de cruz latina con tres naves, dividida en cinco tramos con pequeños altares cubiertos por casquetes elípticos; la nave central se apoya en columnas pareadas que sostienen una bóveda de cañón. Es precisamente esa bóveda la que aparece pintada al fresco con las heroínas bíblicas —leídas por la tradición como prefiguraciones de María, cuya imagen domina la bóveda del presbiterio—, obra de los hermanos Vaccaro, artistas calatinos, en la primera mitad del siglo XIX. En el crucero se abren algunos altares que no conviene pasar por alto: el de la Madonna del Salterio, con una estatua de mármol atribuida a Domenico Gagini y fechada en 1492; el altar de la Presentación de María en el Templo, con el escudo de la familia Boscarelli-Sturzo; y el altar del Cristo de la Columna, que guarda una estatua de madera ejecutada en 1592 por Paolo Nigro.
La visita
El corazón devocional de la basílica es la Madonna di Conadomini, una tabla que llegó a Caltagirone en la primera mitad del siglo XIII y está pintada por las dos caras: durante la novena y en ocasiones señaladas se expone la imagen bizantina de María con el Niño, mientras que en el reverso aparece el Cristo Muerto que se yergue del sepulcro, con el madero de la Cruz a sus espaldas. El nombre «Conadomini», que suele explicarse como corrupción de «Icona Domini», procede en realidad de la cona que en su día albergaba la Imagen del Señor. Desde 1644 la Virgen es invocada como patrona de la ciudad junto a Santiago, y durante todo el mes de mayo la iglesia se llena de fieles.
El consejo de la redacción
Sube a pie la escalinata de Santa Maria del Monte: la iglesia la cierra en lo alto, y llegas sin aliento pero en el punto más elevado de la ciudad vieja. Si puedes, elige mayo, cuando se expone la tabla de la Madonna di Conadomini y la devoción alcanza su punto máximo.
