El palacio tiene 105 habitaciones repartidas en 5.000 m², cifras que lo convierten en una de las mayores residencias nobiliarias del Val di Noto. A la muerte del último marqués, Corrado Di Lorenzo, en 1981, el edificio pasó por legado a la Orden de Malta, que lo mantuvo unos treinta años sin habitarlo. Lo levantó de nuevo un empresario francés, Jean-Louis Remilleux, que lo compró en 2011 y, terminada la restauración, lo abrió al público en 2018.
Qué ver
La fachada del número 10 de via Cavour es la primera sorpresa: en una ciudad reconstruida entera en barroco tras el terremoto de 1693, el marqués Corrado Di Lorenzo del Castelluccio se hizo levantar en 1782 un palacio neoclásico, al modo de los romanos entonces de moda. El apellido viene del feudo de San Lorenzo, entre Noto y Pachino; el título, del feudo de Castelluccio, a pocos kilómetros de la ciudad. Entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, un matrimonio con una descendiente de los Borgia partió la casa en dos ramas, los Di Lorenzo Borgia del Casale y los del Castelluccio: fueron estos últimos quienes se instalaron aquí.
Se entra por el patio principal, con bajorrelieves en piedra de Noto que recuerdan a los antepasados de la familia en Noto Antica, dos palmeras esculpidas como señal de riqueza y dos escaleras simétricas que suben a la planta noble. Arriba las salas se suceden en hilera — vestíbulo, salón de baile, sala de música, salón de ceremonias — con frescos neoclásicos en paredes y techos. La otra mitad del edificio es la del trabajo: las cocinas viejas, las bodegas, el comedor del servicio, las cuadras y la cochera.
La visita
Se visita acompañado y con reserva, previo pago de entrada; los horarios cambian según la temporada, conviene comprobarlos antes de plantarse en la puerta. Para el patio y la planta noble hace falta alrededor de una hora; con las cocinas y las cuadras, hora y media. Via Cavour es una de las calles altas del casco antiguo, a pocos pasos del corso Vittorio Emanuele y de la catedral: todo el centro histórico de Noto es patrimonio de la UNESCO desde 2002, dentro de las ciudades del barroco tardío del Val di Noto. Hoy el palacio pertenece al grupo hotelero Rocco Forte.
El consejo de la redacción
Recomendamos no pasar de largo por la zona de servicio: las cocinas, las bodegas y las cuadras explican el funcionamiento diario de la casa mucho mejor que el salón de baile, y suelen recorrerse deprisa. Quien vea series italianas reconocerá más de una estancia, porque aquí se rodó entre otras Il commissario Montalbano, y existe un documental dedicado, Poco Noto - Lettere dal Palazzo. La restauración fue sobre todo conservadora: fíjense en los suelos, las puertas y los colores de las paredes, son los que se encontraron.
