El Museo del Risorgimento e dell'età contemporanea ocupa las salas junto al piano nobile del célebre Caffè Pedrocchi, en el centro histórico de Padua, y fue inaugurado el 8 de febrero de 2004.
Qué ver
El lugar tiene un significado particular: precisamente dentro del establecimiento Pedrocchi, el 8 de febrero de 1848 un soldado austríaco hirió a un estudiante universitario, un episodio recordado por una placa metálica que ayudó a desencadenar algunos de los levantamientos característicos del Risorgimento italiano —evocado aún hoy en el himno oficial de la Universidad de Padua, titulado Di canti di gioia. Desde mediados del siglo XIX hasta 1938, estas mismas salas albergaron el histórico círculo conocido como Società del Casino Pedrocchi.
El recorrido expositivo reúne documentos, material bélico, obras de arte, medallas e imágenes que recorren un siglo y medio de historia paduana y nacional, desde la caída de la República de Venecia en 1797 hasta la entrada en vigor de la Constitución italiana en 1948. En una pequeña sala pueden verse noticiarios de época, entre ellos los de la visita de Mussolini a Padua en 1938, además de una camisa roja original y una copia del célebre telegrama con el que Giuseppe Garibaldi, en 1866, envió desde Padua su «obbedisco» al rey, la misma ciudad desde la que el Comando General del Reino de Italia dirigía la tercera guerra de independencia italiana.
La visita
El museo sigue los horarios del Caffè Pedrocchi, cuyas salas históricas ocupa; conviene comprobarlos antes de la visita, combinándola quizá con una parada en el histórico local.
El consejo de la redacción
Antes de entrar, buscad la placa que recuerda la herida del estudiante en 1848: entender ese episodio ayuda a ver con otros ojos el resto del recorrido del museo, nacido precisamente en esas mismas salas.










