La iglesia de Santa Maria Assunta es la parroquial de Borbiago, pedanía de Mira, y se la conoce como santuario de la Madonna Mora. La parroquia de Borbiago se cita por primera vez en 1152, en una bula con la que el papa Eugenio III confirmaba los derechos del obispo de Treviso; tras un periodo bajo la abadía benedictina de Sant'Ilario, en 1260 volvió a la diócesis de Treviso, de la que dependió hasta 1927. Reconstruida en una época de conflictos continuos, se volvió a consagrar el 25 de marzo de 1381, con una gran aportación del señor de Padua Francesco il Vecchio da Carrara, devoto de la Virgen. Los benedictinos la tuvieron hasta 1450, luego llegaron los carmelitas, que permanecieron hasta la supresión del convento en 1768.
Qué ver
La imagen venerada es una Virgen con el Niño de piedra blanda pintada, de finales del siglo XV, obra de Andrea Briosco, guardada en la cripta bajo el presbiterio. El techo lo ocupa un gran lienzo al óleo de Gaspare Diziani, pintado entre 1728 y 1731, con la Virgen entregando el escapulario al carmelita san Simón Stock: mide más de once metros de largo. Hay además un retablo con Jesús apareciéndose a santa Teresa de Ávila, atribuido a la escuela de Palma el Joven.
El santuario mariano se construyó en 1662. La fachada no es antigua: la de ladrillo de 1940 fue dañada por un tornado en 1970 y demolida, y en su lugar se hizo la que se ve hoy.
La visita
Conviene comprobar los horarios de apertura y de misas con la parroquia de Borbiago.
El consejo de la redacción
La tradición cuenta que una muchacha sordomuda, fuera de la iglesia, vio a la Virgen, que le señaló el punto donde estaba enterrada una estatua con su imagen; recobrada el habla, llamó a los monjes, que encontraron una Virgen de mármol con una campana de bronce sobre la cabeza. Donde estaba el pozo se puso una hornacina votiva. Los documentos del archivo, sin embargo, no coinciden con el relato, que sitúa el hecho en el siglo XII: la estatua es de finales del siglo XV.





