El patrono de Grottaglie es san Ciro, festejado el 31 de enero.
La ciudad se asienta sobre un territorio marcado por la presencia de barrancos, en cuyas laderas se excavaron numerosas cuevas: el propio núcleo urbano está en gran parte excavado en la toba, como atestiguan las Cave di Fantiano, hoy sede de un teatro al aire libre. Domina la localidad el Castello Episcopio, edificado a finales del siglo XIV por voluntad del arzobispo de Tarento Giacomo d'Atri, quien también hizo construir las murallas y la iglesia madre. Grottaglie es conocida desde hace siglos por su producción de cerámica, celebrada cada año entre agosto y septiembre en la exposición de cerámica que acoge el castillo.