El Crucifijo no permanece todo el año en el mismo sitio: el primer domingo de mayo sube a hombros hasta los 1100 metros del Monte Sacrato y allí se queda hasta el tercer domingo de septiembre. La capilla de ese monte se levantó en 1238, tras un milagro ocurrido en los alrededores, por los mismos vecinos que aquel año vieron cómo Federico II entregaba Brienza a un nuevo señor, Gentile da Preturo. La devoción creció tanto que hacia 1375 nació el "subpatronato del Crocifisso", una asociación laica destinada a sostener y difundir el culto, y en 1814 el último obispo de Marsico y Grumento declaró sagrado aquel monte.
Qué ver
La iglesia tiene una sola nave, de planta rectangular dispuesta en cruz latina. Nada más entrar conviene mirar hacia arriba: el techo de madera, gris verdoso, lleva molduras romboidales doradas y en el centro una paloma blanca. En los muros laterales hay dos altares, cada uno bajo un cuadro: la Virgen de los Dolores a la derecha, fechada en 1879, y Jesús orando en el huerto de Getsemaní a la izquierda, de 1874. Un arco triunfal decorado con estucos enmarca el ábside, cuya bóveda está pintada por entero con la Ascensión.
La obra principal, sin embargo, está sobre el altar mayor: un fresco de 1733 con la Piedad, pintado con tanto cuidado que marca las señales de los azotes en el cuerpo de Cristo y distingue el rostro de cada figura. En el centro, la cara resignada de la Virgen. Un segundo fresco, el llanto sobre el cuerpo de Jesús muerto, lo terminó en 1773 un autor desconocido.
La visita
El santuario está dentro del parque nacional del Appennino Lucano Val d'Agri Lagonegrese, en la cima que domina el valle del Melandro. El camino de los peregrinos arranca en la iglesia de la Santissima Annunziata y sube unos cinco kilómetros, con pendiente fuerte, jalonado por las columnitas del vía crucis. La primera intervención documentada en el edificio es de 1659 y la recuerda una inscripción en el dintel de la puerta: casi con seguridad un agradecimiento por haber escapado a la peste de 1656 o al terremoto de 1646.
El consejo de la redacción
Vengan el tercer domingo de septiembre, para la bajada. Tras la misa solemne, el Cristo se tiende sobre un paño de púrpura según el rito de la "vestizione" y se lleva de vuelta hacia el pueblo; a las puertas de Brienza se encuentra con la procesión de la Dolorosa, y ese encuentro es la "affrontata". En la plaza llega el vuelo del ángel: un niño colgado de una polea en un cable tendido entre dos edificios enfrentados baja siete veces y muestra cada vez uno de los siete símbolos de la Pasión.
