Una avellana entera, tostada, apoyada sobre un corazón blando de chocolate fundido y avellanas picadas, todo cubierto de chocolate negro y envuelto en papel plateado con una nota de amor dentro: este es el Bacio, el chocolate más famoso de Italia.
Nació en 1922 en Perugia de una idea de Luisa Spagnoli, que en vez de tirar los restos de chocolate y avellanas picadas al final del día los transformó en un relleno cremoso. Su forma, que recordaba los nudillos de un puño cerrado, le dio su primer nombre: «Cazzotto», puñetazo. Fue Giovanni Buitoni, cofundador de Perugina junto con la familia de Luisa, quien decidió que ese nombre no era adecuado: mejor pedir un beso, pensó, que un puñetazo.
Desde hace un siglo el Bacio Perugina es uno de los símbolos del chocolate italiano en el mundo, todavía hecho según la receta original de Luisa Spagnoli.





