Cuatro ingredientes del verano siciliano: la berenjena frita en rodajas o en dados, la salsa de tomate fresco, la albahaca y la ricotta salada de oveja rallada por encima, que sustituye al queso curado. La pasta es corta o larga según la casa: maccheroni, rigatoni o espaguetis.
El nombre viene de Norma, la ópera que Vincenzo Bellini, nacido en Catania en 1801, estrenó en la Scala en 1831. Según el relato más repetido, fue el comediógrafo catanés Nino Martoglio quien, al probar el plato, exclamó que era «una verdadera Norma», es decir, una obra maestra. Ningún documento lo confirma, pero en Catania la historia se cuenta así desde hace un siglo.
Es el plato de la ciudad, servido en todas las trattorias del centro a la costa, y por extensión de toda la isla. La versión correcta no admite atajos: la berenjena se fríe, no se asa, y la ricotta debe ser la salada y curada, no la ricotta fresca.





