Ocho mil kilómetros de costa: acantilados verticales, calas a las que solo se llega en barco, playas caribeñas y pueblos marineros donde el pescado llega cada mañana. Del turquesa de Cala Goloritzé a la arena blanca de San Vito Lo Capo, esta es la Italia que huele a salitre.
Tropea Calabria La playa al pie del acantilado y la Madonna dell'Isola Polignano a Mare Apulia Saltos desde las rocas y Lama Monachile Cefalù Sicilia El duomo normando junto al mar Otranto Apulia La puerta de Oriente del Salento Portofino Liguria El pueblo más exclusivo de Liguria Taormina Sicilia Terraza sobre el mar Jónico con vistas al Etna Alghero Cerdeña La pequeña Barcelona sarda Sorrento Campania El mirador del golfo de Nápoles Vieste Apulia La perla blanca del Gargano Lipari Sicilia La mayor de las islas Eolias Favignana Sicilia La isla mariposa de las Égadas y sus calas San Vito Lo Capo Sicilia La playa blanca bajo el monte Monaco Termoli Molise El casco amurallado sobre el promontorio, los trabucchi y las Tremiti Maratea Basilicata Calas negras bajo el Cristo de mármol blanco Policoro Basilicata La playa jónica sobre la antigua Heraclea Nova Siri Basilicata Dunas y pinares bajo el pueblo viejo Bernalda Basilicata El pueblo trazado en 1497 y la Metaponto griega