El patrón de Pietra Ligure es san Nicolás de Bari, cuyo día es el 6 de diciembre, pero la mayor celebración del pueblo es otra: la fiesta del milagro de san Nicolás, que se celebra desde 1525.
Aquel año la peste había diezmado a los pietrenses. Los supervivientes cerraron las ocho puertas de las murallas, pusieron las llaves en las manos de un antiguo icono de madera que representaba al santo de Mira — pintado por el genovés Giovanni Barbagelata — y abandonaron el pueblo, refugiándose monte arriba en barracas levantadas de cualquier manera: la zona todavía se llama Baracchini. La mañana del 8 de julio las campanas de la antigua parroquial repicaron de fiesta. Asombrados, porque el pueblo estaba desierto, los habitantes volvieron y vieron en la torre a un anciano con vestiduras pontificales; subidos al campanario, hallaron en la campana mayor la huella de una mano, que la tradición dice que es la de san Nicolás. El icono se conserva hoy en la basílica, construida como voto por la liberación de la peste según proyecto de Giovanni Battista Montaldo.


