Las siete salas de exposición del MACTE fueron, hasta hace poco, los siete puestos de un mercado de barrio. La rehabilitación conservó la planta del edificio tal cual: la gran área central circular y los módulos laterales donde se vendía. Quien entra hoy recorre una arquitectura comercial perfectamente reconocible, llena de pintura de la segunda mitad del siglo XX.
El museo abrió al público el 28 de abril de 2019, gestionado por la Fondazione Macte, constituida en febrero de ese mismo año por el ayuntamiento de Termoli y Emi Holding. Lo que custodia, sin embargo, es mucho más antiguo: el Premio Termoli, certamen de arte contemporáneo nacido en 1955 con la fórmula del premio adquisición, según la cual la obra ganadora se compra y pasa a la colección permanente. Así fue como una ciudad pesquera del Adriático acabó, año tras año, con una colección. El 1 de diciembre de 1959 el ministerio reconoció la quinta edición como manifestación artística nacional; en 1961 el jurado contaba con Giulio Carlo Argan y Palma Bucarelli, y se expusieron Alberto Burri, Lucio Fontana y Enrico Prampolini. Desde 2020 el certamen lo lleva la fundación, que le ha añadido una sección de arquitectura y diseño.
Qué ver
La colección permanente reúne casi 500 obras, casi todas llegadas por el premio. Predominan las pinturas sobre lienzo, con escultura y obra gráfica alrededor, y abarcan el postinformalismo, la abstracción, la Nieuwe figuratie, el arte cinético y el arte programado: en la práctica, un testigo vertical del arte italiano desde la posguerra. Entre los nombres aparecen Carla Accardi, Mirella Bentivoglio, Nanda Vigo, Dadamaino, Tano Festa, Bice Lazzari, Mario Schifano, Giulio Turcato, Giuseppe Uncini y el venezolano Jesús Rafael Soto. La muestra inaugural, titulada Art is easy, alineó trabajos desde finales de los años cincuenta hasta los ochenta, con Gino Marotta y Mario Ceroli.
El consejo de la redacción
No es un museo para despachar entre dos baños: hay pocas salas y los montajes cambian a menudo, así que conviene mirar antes qué exposición temporal está en marcha, porque ahí es donde la fundación pone su mejor trabajo. El museo colabora con la Escuela de restauración de la Accademia di Brera y forma parte de AMACI, la asociación de museos de arte contemporáneo italianos; la colección puede consultarse además en los archivos digitales RAAM, útil si busca una pieza concreta y quiere saber si está expuesta.
