El Teatro Bellini de Adrano lleva el nombre de Vincenzo Bellini, el compositor de Catania. En el siglo XVIII las principales familias nobles de la ciudad, que entonces se llamaba Adernò, decidieron levantar un teatro sobre las ruinas de la iglesia de San Vito; en 1779 el virrey dispuso que se construyera con los ingresos del impuesto sobre la venta de pan y de hortalizas. Estuvo activo hasta 1829, y después cayó en desuso porque estaba ya en ruina. Lo mandó reconstruir el alcalde don Pietro Sidoti, que encargó la obra al arquitecto Vincenzo Costa: el nuevo teatro se inauguró en el verano de 1846.
Qué ver
La sala de 1846 tenía forma elíptica, con cuarenta y cuatro palcos en tres órdenes. Los decorados fueron de dos artistas de Catania: Giuseppe Distefano, que adornó con frisos y arabescos el arco del escenario y los antepechos de los palcos, y Giuseppe Rapisarda, autor del telón, con Timoleón y sus guerreros yendo al templo del dios Adrano a darle gracias por la victoria sobre Hicetas.
La fachada quedó inacabada incluso después de la restauración de 1882, y la completó a comienzos del siglo XX el ingeniero palermitano Gaspare Silvestri Amari. El grupo de esculturas de lo alto es de Mario Moschetti, de Catania: de izquierda a derecha la Tragedia, la Música y la Comedia. En las hornacinas laterales debían ir las estatuas de Giuseppe Verdi y de Bellini, que nunca se hicieron. Otras restauraciones terminaron en 1933.
La visita
Gravemente dañado en 1943, usado luego como cine y cerrado durante más de veinte años, el teatro reabrió el 13 de diciembre de 2004. Conviene comprobar con el Ayuntamiento de Adrano el programa y la posibilidad de visita.
El consejo de la redacción
El teatro aparece en una película famosa: en Divorcio a la italiana de Pietro Germi es la sala a la que Marcello Mastroianni va a ver La dolce vita, en los años en que el Bellini hacía de cine.



