La iglesia de San Francesco di Paola está en pleno casco antiguo de Paternò y da nombre a la plaza y al barrio; es filial de la iglesia de Santa Barbara. Se levantó en 1695 a costa de un noble del lugar, Giuseppe Battiato, en un paraje llamado «dello piano delle Canne seu scalonazzo», y al principio estaba dedicada a san Antonio de Padua.
Qué ver
Se terminó en 1779, con obras en las fachadas y la renovación de los estucos interiores, y se dedicó a san Francisco de Paula, en cuyo honor se celebraban allí misas desde hacía tiempo. La fachada, barroca y neoclásica, de sillares de piedra labrada, está dividida en tres partes y dos cuerpos, con pilastras pareadas y frontón en el centro: sobre el portal rectangular hay una hornacina con la estatua del santo, y a la derecha un portal más pequeño y el campanario cuadrangular, con una cúpula semicircular parecida a las de las iglesias bizantinas.
El interior es de nave única con bóveda de cañón, con las paredes decoradas con estucos y motivos florales pintados y dos pequeñas exedras para los altares menores; una cornisa poco saliente recorre los muros hasta el pequeño ábside curvo, y en la entrada un amplio arco sobre pilarcillos sostiene el coro. El altar de mármol y estuco es de 1925, obra del escultor de Paternò Michele Cannavò.
La visita
La iglesia se restauró en 1960. Conviene comprobar los horarios con la parroquia de Santa Barbara.
El consejo de la redacción
En 1796 se fundó en esta iglesia la congregación de San Francisco de Paula, que sigue activa.



