🖼️ Museos

Morgantina

📍 Aidone, Sicilia · 64/100

En 1979 desapareció del yacimiento una estatua de culto de 2,20 metros: el cuerpo de caliza y la cara, las manos y los pies de mármol. En 1988 el Getty Museum la compró por dieciocho millones de dólares y la llamó Afrodita. Volvió a Sicilia en 2011 y hoy está en el museo de Aidone, a dos kilómetros de las excavaciones, junto a la cabeza de Hades en terracota policromada apodada Barbazul, devuelta también por el Getty en 2016, y a la plata helenística del tesoro de Morgantina que restituyó el Metropolitan Museum de Nueva York. Debajo de esos casos hay una ciudad sícula y griega: fundada por los morgetes en la colina de Cittadella, tomada y arrasada por Ducetio en el 459 a. C., renacida en la meseta de Serra Orlando, aliada de Agatocles en el 317 a. C., riquísima con Hierón II y por fin sitiada y destruida por los romanos en el 211 a. C.

Qué ver

El recinto vallado ocupa más de veinte hectáreas y conserva la ciudad helenística tal como era entre los siglos IV y I a. C. Su centro es el ágora, dispuesta en dos niveles: una plaza alta con pórticos en tres lados, otra baja que sigue la pendiente y, entre ambas, la gran escalinata trapezoidal que las une y servía además de graderío para las asambleas. El pórtico norte del gimnasio mide noventa metros. Al lado están el pritaneo, el ekklesiasterion, el granero público, los hornos de terracota y el macellum que los romanos plantaron en medio de la plaza.

El teatro, dedicado a Dioniso, pasó de una planta trapezoidal a una cávea en herradura entre finales del siglo IV y comienzos del III a. C.; el santuario vecino de Deméter y Core conserva altares, patios y el bothros, el pozo de las ofrendas a las divinidades subterráneas. La sorpresa son las casas: la Casa del Capitel dórico, con peristilo y un mosaico de bienvenida en el umbral; la Casa de Ganimedes, con el pavimento helenístico del rapto de Ganimedes; la Casa Pappalardo, con doce columnas alrededor del patio. El ninfeo monumental de doble pila del siglo III a. C. quedó partido por lo que parece un terremoto.

La visita

Las excavaciones empezaron en el otoño de 1955 con la misión de la Universidad de Princeton, y desde entonces el yacimiento no ha dejado de ser una obra de investigación. Se sube desde Aidone, en la carretera de Piazza Armerina: el aparcamiento está al pie de la meseta y todo el recorrido va al aire libre, sobre tierra batida, con desniveles y sin nada de sombra. Calcule hora y media para las excavaciones y otra hora para el museo de Aidone, que tiene entrada y horarios propios y está en el pueblo, en el antiguo convento de los Capuchinos. Los dos van juntos y en este orden: primero las excavaciones, después el museo.

El consejo de la redacción

Empiece por las excavaciones aunque el museo sea más cómodo: la diosa y la cabeza de Hades dicen mucho más cuando uno acaba de caminar por la meseta de la que las arrancaron. Y párese unos minutos en lo alto de la escalinata trapezoidal, mirando al norte hacia la llanura del Gornalunga y, en los días claros, hacia el Etna: desde ahí se entiende por qué una ciudad en mitad de Sicilia podía tener diez mil habitantes y acuñar su propia moneda.

Explorar Aidone

Todo el municipio: guía, lugares, sabores y eventos.