La patrona de Borgetto es santa María Magdalena, festejada el 22 de julio, con la catedral a ella dedicada en el corazón del pueblo. Además de la fiesta litúrgica, se celebra también una conmemoración por el onomástico del pueblo precisamente el día de santa María Magdalena: en 1775 un observador dio testimonio de ello, señalando que en un pueblo de mil habitantes, sesenta participaban en la procesión, calificada de «extremadamente grande y espléndida».
El territorio de Borgetto fue feudo benedictino a finales de la Edad Media: según una fuente histórica, Margherita d'Escolo compró el feudo en 1351 y, en su testamento de 1360, lo confió al abad Siniso, dejando a los monjes los fondos para la construcción del monasterio de Santa Maria delle Ciambre. El pueblo conserva también la iglesia de Sant'Antonio di Padova y el santuario de la Madonna del Romitello.