Las catacumbas del Mulinello forman parte de un yacimiento arqueológico a lo largo del valle del río Mulinello, que atraviesa los municipios de Melilli y de Augusta. El yacimiento comprende una necrópolis de la Edad del Bronce, los restos de un pequeño asentamiento neolítico y una catacumba paleocristiana. La catacumba se excavó entre los siglos III y IV d. C. y se usó hasta comienzos de la época bizantina; la descubrió y estudió Paolo Orsi en 1902, y después de él se ocuparon de ella Joseph Führer y Viktor Schultze.
Qué ver
La entrada está en la ladera del valle, en un escalón de roca, en una colina llamada Cozzo del Monaco. Nada más entrar empiezan las tumbas de pared, que siguen por todos los corredores hasta una gran sala. Allí se ven los restos de dos tumbas de baldaquino, dañadas en parte, tumbas de fosa por todas partes y, en las paredes, grandes arcosolios de varias plazas.
En el mismo yacimiento está la necrópolis de la Edad del Bronce, descubierta por Orsi en 1892: tumbas de cueva artificial con bóveda de tholos, típicas de la cultura de Thapsos, y entradas con cornisas talladas en la roca. Se encontró en ella cerámica micénica, entre ella un enócoe de tres asas, y restos de vasos griegos hacen pensar que la necrópolis se reutilizó en época arcaica.
La visita
Es un yacimiento en el campo, en el valle del río: conviene comprobar el acceso y las condiciones antes de ir.
El consejo de la redacción
No esperéis pinturas ni ajuares: la catacumba fue saqueada a lo largo de los siglos, y de las piezas queda poco, joyas y monedas del siglo IV. En las paredes buscad en cambio los signos grabados, algunas cruces y una omega.

