Según los hallazgos cerámicos, Eloro (en griego Έλωρος) se fundó a finales del siglo VIII a. C. y fue la primera subcolonia de Siracusa. Situada en una colina de 20 metros de altura, a unos 8 kilómetros al sureste de Noto y cerca de la desembocadura del río Tellaro, la ciudad estaba unida a la capital aretusea por la antigua vía Elorina, que Tucídides cita en varias ocasiones. Aquí venció Hipócrates de Gela a los siracusanos en 493 a. C., y muy cerca tuvo lugar el choque del Asinaro entre atenienses y siracusanos en 413 a. C. Eloro fue asignada a Hierón II en 263 a. C., entregada a Claudio Marcelo en 214 a. C. y saqueada por Cayo Verres en 71 a. C. Tras una etapa de prosperidad en época bizantina, el poblado quedó destruido definitivamente durante la conquista árabe.
Qué ver
El conjunto arqueológico conserva la muralla de grandes bloques escuadrados, levantada en el siglo VI a. C., reconstruida en el V y renovada de nuevo en la segunda mitad del siglo IV a. C. Al sureste destaca la Torre Stampace, edificada en 1353 por Blasco Alagona por orden de Pedro de Aragón sobre los restos del fortín que Plinio el Viejo recuerda en el siglo I d. C. Fuera de las murallas surgió en el siglo VI a. C. el santuario extraurbano de Deméter y Core, cuyos exvotos se guardan en el Museo Arqueológico de Noto; en el siglo III a. C. el culto se trasladó al interior de la ciudad, a un pequeño templo in antis rodeado por una estoa dórica de tres brazos y dos naves. El pórtico comunicaba con el ágora, de la que se conservan las cisternas de agua de lluvia excavadas en la roca. Entre los edificios sagrados figura además un santuario del siglo IV a. C., quizá dedicado a Asclepio, con un patio porticado donde los enfermos dormían a la espera de la curación anunciada en sueños, junto a un pequeño thesauròs para las ofrendas votivas. En las laderas meridionales de la colina se ven las gradas del teatro griego de finales del siglo IV y comienzos del III a. C., dañado en parte por un canal en los años treinta. Al noroeste se alza la Colonna Pizzuta, monumento funerario de tambores de caliza de unos 10 metros de altura y 3,80 metros de diámetro, cerca de un hipogeo del siglo III a. C. que Paolo Orsi identificó en 1899. En la terraza rocosa del norte se encuentran las cuatro necrópolis de la ciudad.
La visita
El área arqueológica limita con la Reserva Natural de Vendicari, a lo largo de la cual todavía puedes seguir tramos del enlosado de la vía Elorina. El recinto, de propiedad estatal, lleva años cerrado por falta de personal de vigilancia y de estándares de seguridad, una situación que complica su disfrute y ha dejado el vallado expuesto a daños.
El consejo de la redacción
En el Museo Arqueológico de Noto se exponen los exvotos originales recuperados en el santuario arcaico de Deméter y Core: verlos te permite completar el encuadre histórico de los restos de Eloro incluso cuando el acceso directo a las ruinas sigue siendo limitado.
