La Cuba delle Rose es una cisterna árabe de hace unos mil años, a unos trescientos metros del lado noroeste del castillo de Calatubo, en el campo de Alcamo. El nombre vendría del árabe qubbah, en siciliano cubba, la cúpula que cubre un depósito o un manantial. Es una construcción cuadrada con un tejado parecido a una cúpula, como los dammusi, y aún hoy recoge el agua de un manantial cercano.
Qué ver
Era la reserva de agua de los habitantes de la aldea medieval de Calatubo: el agua del manantial llegaba por canales con la misma función que los qanats persas, un sistema de conducciones que gracias a la pendiente la hacía aflorar en el depósito. La fuente tiene una cámara interior con el agua, comunicada con un pilón exterior que servía de abrevadero para los animales grandes y antes vertía el sobrante en otros pequeños abrevaderos, hoy perdidos.
Los abrevaderos se construyeron después de que Calatubo se despoblara, cuando Federico II obligó a huir a los campesinos musulmanes. Según antiguos testimonios, un jardín y un palmeral rodeaban la Cuba; el jardín de tipo árabe era rectangular, cercado por muros, dividido en cuatro partes y atravesado por canales, con una fuente en el centro.
La visita
La Cuba se restauró con fondos del GAL Golfo di Castellammare y del Ayuntamiento de Alcamo, para volver a ponerla en uso y abrirla al público; desde entonces atrae a turistas. Conviene comprobar el acceso y el estado, junto con la visita al cercano castillo de Calatubo.
El consejo de la redacción
Una de las leyendas ligadas a la Cuba cuenta que a principios del siglo XVIII aquí estaba el rosal de doña Gaetana De Ballis, última baronesa de Calatubo, cuyas rosas, se cuenta, solo florecían de noche y en su presencia, y dejaron de florecer cuando murió, en 1769.


