El santuario de la Madonna del Pozzo, en Empoli, lo llaman los vecinos también Madonna «di fuori», la Virgen de fuera, porque quedaba fuera del recinto de las murallas. En la zona llamada Campaccio había una posada que la Compagnia di Sant'Andrea transformó desde 1441 en hospicio para peregrinos; probablemente en esos años, en un tabernáculo junto a un pozo, se pintó la Virgen con el Niño y los santos Jacobo y Antonio abad. La imagen empezó a considerarse milagrosa cuando en 1523 salió intacta de un incendio, y entre 1527 y 1528 se le construyó alrededor un primer y sencillo oratorio.
Qué ver
La iglesia está rodeada por tres lados de un pórtico con bóvedas de arista sobre columnas toscanas, con cinco arcos delante y cinco en cada costado. La fachada es a dos aguas: bajo el pórtico se abre la portada entre dos ventanas rectangulares, y encima del pórtico un óculo circular.
El interior tiene una sola nave con bóveda de cañón con lunetos y dos altares laterales, cada uno con dos columnas corintias que sostienen un frontón; el órgano está sobre el coro de madera a los pies. La nave termina en la tribuna octogonal de ladrillo, construida entre 1610 y 1613 según proyecto de Gherardo Mechini y del empolés Andrea Bonistalli, llamado il Fracassa, e iluminada por cuatro ventanas con marcos de piedra. Sobre el altar mayor está el fresco venerado, bastante deteriorado, atribuido a Stefano d'Antonio Vanni y fechable hacia 1445.
La visita
El campanario se añadió en 1792. El santuario es un lugar de culto de la archidiócesis de Florencia: conviene comprobar antes los horarios de apertura y de las celebraciones.
El consejo de la redacción
El primer oratorio aparece en la escena del asedio de Empoli pintada por Giovanni Stradano, bajo la supervisión de Vasari, en el Palazzo Vecchio de Florencia: quien visite el palacio puede buscarlo allí.
