La iglesia de San Francesco d'Assisi, llamada della Scarpa, se encuentra en el límite del centro urbano de Bitonto, en la piazza Minerva, donde antaño debía de alzarse una capilla románica dedicada a Santa Maria Mater Domini. El antiguo seminario episcopal anexo a la iglesia alberga el museo diocesano de la ciudad.
Qué ver
Según la tradición, la iglesia se levantó en memoria de la visita, en 1222, de san Francisco de Asís con su hermano Lucas de Bitonto, primer provincial de los franciscanos en Tierra Santa; se alza sobre la acrópolis de Bitonto y, según las fuentes, sobre las ruinas del templo romano de Minerva. La construcción empezó en 1283 bajo la dirección de Sergio Bove, con el beneplácito de Carlos de Anjou, y la iglesia fue consagrada en 1284 por el obispo Leucio, a quien quizá pertenezca la lápida sepulcral con la efigie de un obispo, convertida luego en dintel de la ventana del ábside. Se confió a los franciscanos, que enseguida construyeron un convento: solo queda el claustro del siglo XV, integrado en el edificio del seminario episcopal. El convento sirvió de hospital durante la batalla de Bitonto de 1734 y se cerró en 1809 a raíz del decreto querido por Joaquín Murat; en 1842 la iglesia sufrió obras importantes y la cubierta original del ábside se sustituyó por una cúpula, mientras que la restauración de 1993 recuperó el pavimento, el altar y algunas pinturas.
La fachada, de estilo románico tardío, es la parte más antigua y también la mejor conservada; se alza en lo alto de una escalinata que realza su estructura imponente. A la izquierda hay una gran capilla cúbica del siglo XVI, con una cúpula adosada a la fachada; a la derecha el campanario del siglo XVII, en tres secciones, que termina en una cúpula piramidal de bulbo y lleva en la entrada grabada la frase «SANCTUS IMMORTALIS, SANCTUS DEUS FORTIS, MISERERE NOBIS». El portal, de arco apuntado, tiene una doble arquivolta enriquecida con esculturas de hojas y piñas, y encima se ven los escudos de la familia Bove, que edificó la iglesia; más arriba un elegante ventanal triple, encerrado en un gran arco apuntado de clara influencia francesa (gótico tolosano), da ligereza al conjunto macizo, y una ventana del siglo XV ha ocupado el lugar del antiguo óculo abocinado. En la primera capilla de la derecha, unos frescos representan a la Virgen con el Niño y a san Francisco, y otros vuelven a salir a la luz con las restauraciones. En el interior, los altares del siglo XVI acogían obras de Gaspar Hovich y Carlo Rosa, hoy en la pinacoteca episcopal; el presbiterio conserva esculturas tardomedievales y la sacristía, de dos estancias del siglo XVIII, está amueblada con muebles de la época.
La visita
La iglesia está en la piazza Minerva, en el límite del centro urbano, y acoge actividades musicales. Las fuentes consultadas no dan horarios de apertura ni modalidades de visita: conviene comprobarlos.
El consejo de la redacción
El antiguo seminario episcopal anexo a la iglesia alberga el Museo diocesano; del convento franciscano solo queda el claustro del siglo XV, integrado en el edificio del seminario.

