El santuario de la Virgen del Altomare es un santuario católico de Andria, construido sobre la laura basiliana de Santa Sofia; el culto se remonta a hacia 1598, año en que se habría producido un milagro.
Qué ver
El santuario está formado hoy por una única nave de paredes de toba, como la laura de origen. Se conservan algunos elementos considerados de la laura basiliana anterior: una pila circular de cuatro metros y medio de diámetro y más de un metro de profundidad, y un fresco en una gruta contigua que representa a un santo obispo, quizá pertenecientes a un antiguo baptisterio en el que el bautismo se practicaba por inmersión. También se han hallado huellas de tres pilares y un suelo de cocciopesto de un edificio más antiguo. En el interior está la escultura La Piedad del Altomare de Luigi Enzo Mattei, que según la fuente ha sido declarada por la Unesco, junto con sus otras obras, «Patrimonio para una cultura de la paz».
A finales del siglo XVI el lugar estaba en la periferia de la ciudad, fuera de las murallas. Aquí una niña caída en una cisterna fue encontrada solo tras tres días de búsquedas vanas, en plena salud y seca, sostenida por una imagen de la Virgen sobre el nivel del agua; según el relato, la niña dijo que la imagen la había alimentado y sostenido. La imagen fue llamada Virgen del Altomare, por haber sido encontrada a flor de agua, y fue meta de peregrinación como milagrosa: para acoger a los fieles cada vez más numerosos se construyó la iglesia, cuya fachada se atribuye a Federico Santacroce. El edificio actual es fruto de una reconstrucción realizada entre 1875 y 1877. En 1898, por el tercer centenario del hallazgo, la población pidió la coronación de la Virgen: al año siguiente, junto con la corona, se añadieron a la imagen una rosa, una cruz y un libro.
La visita
El santuario está en Andria; conviene comprobar con la parroquia horarios de apertura y de celebraciones, porque las fuentes consultadas no los indican.
El consejo de la redacción
Buscad la gran pila circular y el fresco del santo obispo en la gruta contigua: son restos de la laura sobre la que se alza el santuario, y quizá de un baptisterio en el que se bautizaba por inmersión.
