La catedral de Santa Maria Assunta es el duomo de Nola y la catedral de la diócesis, en la piazza Duomo. Lo que se ve es una construcción moderna: se edificó entre 1869 y comienzos del siglo XX según proyecto del arquitecto Nicola Breglia, en estilo neorrenacentista, y se inauguró en mayo de 1909. Fue necesaria porque la noche del 13 de febrero de 1861 un incendio había destruido por completo la antigua iglesia gótica de tres naves, que se remontaba a finales del siglo XIV y se había construido tras el traslado de la sede de la diócesis de Cimitile a Nola. En marzo de 1954 el papa Pío XII la elevó a basílica menor.
Qué ver
La fachada está precedida por un pórtico de cinco arcadas, sobre seis columnas de mármol con capiteles de travertino. Junto a la iglesia está el campanario, cuya construcción se remonta al siglo XII y que un terremoto destruyó en parte en 1805. Otros dos pequeños campanarios cierran la fachada, y en ellos están colocadas las estatuas de los dos santos principales de Nola, san Félix y san Paulino.
El interior es de cruz latina, con tres naves divididas por columnas de granito, techo de casetones y una cúpula sobre el transepto. En el centro del techo de la nave hay un lienzo de Salvatore Postiglione con la Apoteosis de san Félix. La capilla más importante es la de la Inmaculada, a la que se entra desde el transepto: es la única que se salvó de la antigua catedral, se remonta al siglo XVI y está decorada en estilo renacentista. Desde el transepto se baja también a la cripta, de cruz griega, dedicada a san Félix.
La visita
Conviene comprobar con la catedral los horarios de apertura y de las celebraciones.
El consejo de la redacción
Dos cosas vienen de mucho antes del incendio. En el muro de acceso a la cripta está empotrada una cruz gemada del siglo V. Y las estatuas de madera de la Inmaculada, de san Paulino y de san Félix, en sus capillas, son las que se salvaron de la hoguera de 1861: las talló en el siglo XVII Iacopo Bonavita.



