El patrón de Bagnacavallo es el arcángel Miguel, festejado el 29 de septiembre en la colegiata a él dedicada: es la fiesta más importante de la ciudad, ya mencionada en documentos de comienzos del siglo XIII.
Solo durante los festejos, en la última semana de septiembre, los panaderos de la ciudad venden el dulce de San Miguel, un pan de miel y frutos secos preparado según la tradición desde el año mil.