En 1499 un mercader de este pueblo, Andrea della Costa, encargó en Brujas, en Flandes, un tríptico para la iglesia de su aldea. La obra llegó y sigue allí, en la tercera capilla de la nave izquierda: en el centro el Martirio de san Andrés, en las tablas laterales las Bodas de Caná y la Resurrección de Lázaro. Algunos estudios la acercan a la técnica pictórica de Hans Memling. El edificio es la parroquial de San Lorenzo della Costa, una pedanía de ladera de Santa Margherita Ligure, en la diócesis de Chiavari.
Qué ver
El tríptico flamenco justifica la subida, pero no está solo: en el presbiterio, al fondo del ábside, está el Martirio de san Lorenzo de Luca Cambiaso, y en la sacristía se conserva una Sagrada Familia del mismo pintor. Entre las tallas de madera del siglo XVIII destaca la Virgen del Rosario de Anton Maria Maragliano, el gran imaginero genovés.
La iglesia tiene tres naves, ocho capillas laterales, estucos dorados de gusto barroco y mármoles policromados. De la fábrica románica original queda muy poco: algunas columnas delante de la fachada de mármol, que es de 1902, y otros hallazgos en el interior. Merece la pena mirarlas antes de entrar, porque son lo más antiguo del conjunto.
La visita
San Lorenzo della Costa está en la ladera, detrás de Santa Margherita Ligure, y la iglesia da a la piazza Monsignor Luigi Mazzini, la plaza del pueblo. Se sube en pocos minutos desde el paseo marítimo, en coche o en autobús de línea, pero hacerlo a pie sigue siendo la mejor manera de entender cómo está hecho este tramo de costa. Es una parroquia en activo, del vicariato de Rapallo-Santa Margherita Ligure: la apertura depende de las celebraciones y la ficha actualizada está en la web de la diócesis de Chiavari. La capilla del tríptico es lateral y la luz natural casi nunca basta.
El consejo de la redacción
Nosotros miramos primero las tablas laterales y después la central. Las Bodas de Caná y la Resurrección de Lázaro dicen más sobre la mano flamenca que el propio martirio, y sirven además para medir la distancia con el Cambiaso que está a pocos pasos, al fondo de la iglesia: dos siglos y dos maneras opuestas de pintar una escena sagrada, una frente a otra. Recomendamos reservar al menos media hora y quedarse luego en el atrio, que mira hacia el Tigullio.
