El 29 de agosto de 1454 treinta y ocho cabezas de familia de Polpenazze se reunieron y aprobaron los estatutos del municipio. Aquel texto describe un pueblo dividido en seis «ville» — Castello, Fontanelle, Monte, Picedo, Pozzuolo y Vedrine —, con una Vicinia que elegía doce consejeros en proporción al peso de cada una, dos cónsules, un mayordomo, un notario, un guarda de campo y, entre los demás cargos, un medidor del vino y del aceite. Cinco siglos y medio después el pueblo vive todavía de esas dos cosas: es el mayor productor de aceite de la Valtenesi, cultiva Groppello, Marzemino, Sangiovese y Barbera, y entre finales de mayo y los primeros días de junio llena su casco antiguo con la Feria del Vino.
Al oeste del pueblo hay un valle que fue un lago. El Lucone, laguna intramorrénica entre las colinas de Cassaga, Brassina y San Pietro, fue desecado entre el siglo XV y el XVIII; en sus orillas había poblados palafíticos de la Edad del Bronce y un asentamiento aún más antiguo, de la segunda mitad del cuarto milenio antes de Cristo, que desde 2011 forman parte del patrimonio mundial de la UNESCO. El castillo de la colina se levantó en el siglo X contra las incursiones de los húngaros, fue sitiado y tomado por Mastino della Scala en 1330 y luego destruido por los Visconti: en 1426 Venecia autorizó al municipio a reconstruirlo. El «del Garda», en cambio, es recentísimo: es de 1967.