La fiesta del patrón de Larino, san Pardo, se celebra del 25 al 27 de mayo y reconocidos expertos la cuentan entre las más bellas de Italia. La tradición fija su origen en el año 842, cuando algunos habitantes que sobrevivieron a la invasión sarracena hallaron el sepulcro que guardaba el cuerpo del santo. Tomaron el hallazgo por un milagro, eligieron a Pardo como protector y llevaron sus restos a la ciudad en un carro cubierto de flores, en procesión.
Aquel carro se ha multiplicado desde entonces. Se preparan unos ciento treinta, tirados por ovejas, terneros, vacas y bueyes engalanados, y cubiertos de flores de papel crepé hechas a mano por los vecinos. Cada carro es el emblema de una familia, y pasa de generación en generación.



