La Isola Bella era un peñasco casi desnudo, 320 metros por 180, hasta que en 1632 Carlo III Borromeo decidió levantar en ella un palacio para su mujer, Isabella d'Adda, que le dejó el nombre. La tierra del jardín llegó en barca, carga tras carga, hasta formar diez terrazas superpuestas que suben desde el agua; su hijo Vitaliano VI continuó la obra, que nunca se cerró del todo. Las tres islas del archipiélago, con un islote y un peñón, están en el golfo Borromeo frente a Stresa, Baveno y Verbania, y la familia todavía posee la mayor parte.
Qué ver
En el palacio de la Isola Bella se recorren las salas con frescos, seis tapices flamencos del siglo dieciséis en seda y oro y la habitación que conserva el mobiliario imperio ligado a la estancia de Napoleón y Josefina. Del 11 al 14 de abril de 1935, en ese mismo palacio, se celebró la conferencia de Stresa, con Mussolini, Pierre Laval y Ramsay MacDonald. Fuera, el jardín a la italiana sube por terrazas hasta el anfiteatro coronado por el unicornio de los Borromeo; las floraciones se relevan de marzo a octubre entre rosas, azaleas, magnolias, glicinas y cítricos.
La Isola Madre es la mayor y la más tranquila: el jardín se mantiene a la inglesa desde 1823 aproximadamente, el palacio no está habitado pero sigue amueblado con piezas y pinturas italianas del siglo dieciséis al diecinueve, y por el parque andan sueltos pavos reales blancos, faisanes dorados y loros. Entre las dos islas se cuentan más de 2000 variedades de plantas. La Isola dei Pescatori, o Superiore, es la única habitada de forma estable: un pueblo de pescadores que en 1971 tenía 208 residentes, con una sola calle y las casas pegadas. Quedan el Isolino di San Giovanni, frente a Pallanza, y el peñón de Malghera, 200 metros cuadrados de matorral y una playita entre Bella y Pescatori.
La visita
Se llega en barco: salidas continuas desde Stresa, Baveno y Verbania Pallanza, pocos minutos de travesía, y en el muelle también barqueros privados que ofrecen la vuelta a las tres islas. Palacios y jardines abren de finales de marzo a finales de octubre y cierran en invierno, cuando solo se puede visitar la Isola dei Pescatori. La entrada conjunta de Bella y Madre sale a cuenta si se hacen las dos. Para la Isola Bella hacen falta un par de horas entre palacio y jardín, hora y media para la Madre: las tres islas en un día se pueden hacer, pero sin paradas largas.
El consejo de la redacción
Cogemos el primer barco de la mañana y desembarcamos antes en la Isola Madre: casi todo el mundo baja en la Isola Bella, así que la Madre queda vacía hasta el mediodía, con los pavos reales cruzando los senderos. La comida la guardamos para la Isola dei Pescatori, en las mesas sobre el agua, y a la Isola Bella llegamos por la tarde, cuando los grupos ya se han ido.







