La iglesia de Sant'Antonio di Padova, en la via Vittorio Emanuele del centro de Acireale, se considera la iglesia más antigua de la ciudad, quizá la única que queda de la época de Aquilia Nuova. Nació después de la peste de 1466, cuando los habitantes la construyeron en honor de san Sebastián, al que atribuían el fin del contagio. El 13 de julio de 1652, cuando san Sebastián fue proclamado copatrono y se le dedicó una basílica nueva y más grande, un acuerdo entre las dos cofradías la dedicó a san Antonio de Padua.
Qué ver
El edificio, de nave única, es sobrio salvo en el centro de la fachada, donde una compleja composición de gótico tardío une el portal de arco con frontón, la ventana y un amplio gablete apuntado en el que se abre el rosetón. En el lado derecho se alza el campanario de gusto seiscentista, con una balaustrada y caras de putti en los arcos de la sala de campanas.
El interior, cubierto por una única bóveda de cañón y cerrado por una gran capilla, está totalmente pintado al fresco. Los frescos son de Pietro Paolo Vasta, que en 1755, mientras pintaba la bóveda, sufrió un desmayo, cayó del andamio y quedó paralizado; el trabajo lo continuó su hijo Alessandro, autor también de los lienzos de San Antonio de Padua, del Ecce Homo y de la Inmaculada. Los lienzos de Santa Cecilia y San Cristóbal son de Michele Vecchio.
La visita
La iglesia la gestiona la cofradía de Sant'Antonio. Conviene comprobar en el lugar los horarios de apertura y de culto.
El consejo de la redacción
Para entender la historia de las dos iglesias, después de Sant'Antonio se puede visitar la basílica de San Sebastiano, construida cuando el santo dejó esta iglesia: también allí el ciclo principal de frescos es de Pietro Paolo Vasta.




